Press "Enter" to skip to content

Comienzo, origen y principio: ¿cuál es la diferencia?

Comienzo, origen y principio: ¿cuál es la diferencia?

En este artículo profundizamos en el significado filosófico de tres conceptos fundamentales: origen, principio y comienzo. Aunque en un principio estas palabras pueden parecer sencillas, un análisis más detallado revela complejidades intrigantes. En este artículo exploraremos cada término por separado para dilucidar su concepto y arrojar luz sobre sus distinciones semánticas.

El concepto de “principio”

Al hablar del concepto de “principio” en filosofía, sobre todo en el pensamiento presocrático, nos encontramos con un término empleado por primera vez por filósofos físicos como Tales, Anaxímenes y Anaximandro. Aunque Heráclito de Éfeso y Parménides de Elea también se ocuparon de este concepto, sus aportaciones ofrecen una exploración más amplia que abarca la observación y la reflexión racional. Sin embargo, no profundizaremos en sus ideas en este debate.

El término “principio” en filosofía también se refiere a una verdad o ley fundamental que sirve como base para otra cosa (especialmente en lógica). Por ejemplo, el principio de identidad establece que todo SER es idéntico a sí mismo. Pero ahora no nos referimos a los primeros principios aristotélicos, sino al arjé de los fisistas:

El término utilizado por estos filósofos físicos era “arché” o “arjé”, que significa principio. Es importante señalar que este principio no pertenecía a un sentido temporal o espacial. Más bien se refería al constituyente fundamental de todas las cosas que existen. Estos filósofos de la naturaleza hablaban de un “principio constitutivo”, la sustancia subyacente de la que todo está compuesto.

Cada filósofo propuso su propia respuesta y justificación:

Tales de Mileto consideraba el AGUA como el “arché” o principio. Observó que por la mañana temprano, cuando apenas empieza a salir el sol, pueden verse gotas de rocío en las hojas de la hierba. Tales también observó que todos los seres vivos necesitan agua para sobrevivir. Del mismo modo que una planta se marchita sin agua y un soldado herido perece sin los cuidados adecuados, Tales sostenía que el agua es la esencia que constituye todas las cosas. Por tanto, el agua es el principio subyacente a todo.

Anaxímenes, también de Mileto, propuso que el AIRE es el principio de todas las cosas. Según Anaxímenes, el aire impregna todas las sustancias, incluso los espacios más pequeños. Respirar aire es esencial para la vida misma. Así pues, el principio subyacente a todo es el aire.

Otro observador de la naturaleza contemporáneo de Tales y Anaxímenes fue Anaximandro. Postuló que el “arché” es el APEIRON, una mezcla difusa de los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra. Además, la presencia o ausencia de fuego determina el calor o el frío. Según Anaximandro, estos elementos constituyen el fundamento de toda existencia.

Cabe mencionar que para hablar de Heráclito y Parménides es necesario comprender las aportaciones de estos tres filósofos, junto con la influencia del orfismo y otras tradiciones filosóficas.

Desentrañar la noción de origen

En un artículo aparte, exploro la interpretación del origen de Karl Jaspers. Para evitar repeticiones, aclararé que Jaspers habla del origen de la filosofía en sí, y no del origen del universo o de cualquier otra materia. El origen, según Jaspers, se refiere a la fuerza motriz que impulsa a una persona a filosofar. Puede surgir al contemplar las estrellas, presenciar la sonrisa de un niño, escuchar el canto de un pájaro, reflexionar sobre las ambiguas palabras de un personaje público o experimentar la enfermedad terminal de un ser querido.

Comprender las diferencias semánticas con “comienzo”

En la vida cotidiana, los términos “principio”, “origen” y “arché” suelen utilizarse indistintamente. Sin embargo, a la hora de emprender una reflexión filosófica, es crucial aclarar sus matices semánticos para evitar confusiones.

Para contextualizar espacial y temporalmente el término “principio”, podemos afirmar que la Filosofía occidental continental surgió en la región helenístico-romana, que abarca el presente Turquía actual, los países de Oriente Próximo, Grecia, Egipto y la península itálica, durante un marco temporal específico de aproximadamente 700 a 600 años antes de Cristo.

En conclusión, aunque estos términos pueden emplearse como sinónimos en el lenguaje cotidiano, es imperativo establecer sus distinciones semánticas al entablar un discurso filosófico. Al desentrañar los conceptos de origen, principio y arché, adquirimos una comprensión más profunda de los fundamentos del pensamiento filosófico y evitamos posibles confusiones en nuestras reflexiones filosóficas.

Gracias por acompañarnos en esta exploración de los conceptos filosóficos. Si este artículo te ha parecido interesante, te animamos a que des tu opinión sobre el mismo o realizar preguntas o sugerir próximas publicaciones

A %d blogueros les gusta esto: